LEONA, VIAJERA EN EL TIEMPO

Que el tiempo cura las heridas, es una creencia que deberíamos desechar, por incierta. Las heridas se curan con voluntad de querer sanar y consciencia.

En nuestra memoria celular portamos información que desconocemos y que nos afecta. Entra dentro de lo que llamamos “Programas Inconscientes”. La forma de gestionar las emociones o de enfrentar situaciones nos viene de, al menos, dos generaciones atrás en nuestro árbol genealógico. Saber esto es algo que nos da la oportunidad de elegir si queremos mantenerla o cambiarla por otra más constructiva. Si deseamos seguir sintiéndonos despreciados o incapaces o cómo sea que nos hayamos sentido desde que eramos niños, o preferimos sentirnos plenos y al mando de una situación que ya no nos va a afectar como lo hacía.

Esta breve introducción sobre el inconsciente familiar, que tiene más peso del que podemos imaginar en nuestras vidas, viene a propósito del caso de Leona.

Leona, padece IBD, enfermedad inflamatoria intestinal. Es una perrita mestiza de 6 años de edad que lleva años con gastritis, dolor, y toda la sintomatología asociada al IBD de heces blandas y síndrome de mala absorción.

La biodescodificación nos habla de dos conflictos: por un lado el de “rencor en el territorio”, que afecta a la curvatura menor del estómago, cursando en la fase activa y en la epicrisis con dolor.  Y por otro el conflicto de “deshacerse del bocado” que cursa con vómitos y diarrea y que habla de una situación que no se digiere, una situación que se vive con enojo.

La propietaria de Leona,… perdonarme el término, es la costumbre, para mi significa que es la responsable de Leona, en ningún caso que un animal pueda ser propiedad de nadie. La Vida no tiene dueño, la Vida Es.

La responsable de Leona, es una mujer joven, atrevida y dispuesta, que la cuida y la quiere, en eso Leona, es muy afortunada. Vamos a llamarla Lucía, aunque no es su nombre real. Lucía descubrió Proyecto LINDA y no dudó en contactar y hacer una sesión que incluyó el estudio de su Árbol Genealógico. Vimos que por fechas, ella era doble de un tío materno. La psicogenealogía es una herramienta más para descubrir los factores que están influyendonos inconscientemente en nuestras vidas, y por ende en la vida de los animales que están inmersos en nuestra energía. Ser doble de un ancestro significa que portamos su información, mayormente su drama, aquello que no pudo superar, que le afectó internamente. La historia de este tío materno, llamado Alejandro, era bien dura: a la edad de 12 años muere su padre y es internado en un colegio de huérfanos, aunque su madre aun vive, pero tiene otra hija más pequeña (la madre de Lucía) y no puede hacerse cargo de ambos, ahora que su marido ha fallecido.  ¿Podéis imaginaros lo que vivió ese niño, que de la noche a la mañana pierde, no solo a su padre, si no el contacto diario con toda su familia y lo conocido para él?

Hay un protocolo en Biodescodificación, que permite sentir en tu cuerpo las sensaciones, y la energía que sentía el ancestro con el que estás conectado y Lucía no dudó en intentarlo cuando se lo propuse. Tras una pequeña relajación y unas instrucciones, éstas fueron sus palabras: “siento tristeza y angustia”. ¿En dónde sientes esas emociones en tu cuerpo?, le pregunté, “en la boca del estómago”, “tengo ganas de vomitar”, respondió.

En la sesión, Lucía recuerda que su tío Alejandro “se operó de una úlcera”. Era algo que no recordaba pero que en ese momento afloró a su mente. Lucía a día de hoy, no tiene síntomas digestivos, aunque me comenta que el estrés y los nervios le afectan  a ese nivel.

No dejo de sorprenderme del alcance que puede tener un suceso dramático, vivido por una persona y no expresado, el famoso Bioshock en Biodescodificación. En el caso de Leona, me limito a exponer los hechos y dar la información para que cada cual saque sus conclusiones.

Sin embargo, no puedo dejar de animar a las personas a curar sus heridas, a solucionar sus conflictos antes de que somatizen en su cuerpo, porque el tiempo, como veis, solo las cubre de arena, a la espera de ser expresadas, tal vez por alguno de nuestros descendientes, tal vez por nuestros hijos o tal vez…por nuestros animales.

Entiendo que para los lectores, no familiarizados con conceptos de Biodescodificación, el artículo sea difícil de entender, por eso he añadido enlaces en las palabras claves que redirigen a vídeos explicativos de Canal Esencia Bio. Y por supuesto, si tenéis preguntas, no dudéis en hacerlas. Cuanta más consciencia haya de todos estos programas inconscientes, menos dolor.

Por último, agradecer a Lucía, su disposición, su simpatía y buena voluntad.

Eva Vergara Ucelay

www.evaluziona.com

Canal Esencia Bio

Proyecto LINDA

Proyecto de Investigación sobre la somatización en animales de compañía, www.teaming.net/proyectolinda-biodescodificacionenanimales

ARGOS, CACHORRO DE 5 MESES

Argos tiene un accidente un tanto curioso: salta del vehículo donde viaja, cayendo a la
carretera y debido al impacto se fractura el fémur derecho a la altura de la cabeza.
Este hueso y esta localización nos habla de un conflicto de desvalorización, de tonalidad sexual, en donde la persona suele tener pensamientos como “No puedo más con esta
situación, no me siento capaz de lograrlo” Al ser pata derecha, nos habla de colaterales,
en este caso en concreto es la relación con la pareja el origen del conflicto.
El hecho de que Argos salte del vehículo llama mucho la atención y resuena con ese pensamiento de salir de esa situación insostenible que no se puede sobrellevar más e incluso de la sensación de incapacidad para salir de ella. Hay algo que la persona resiente como una oposición, con la que tiene que convivir y de algún modo se siente presionada para ir hacia un punto, al que no quiere ir.
Su dueña, es una mujer de 34 años que vive un conflicto interno hace tiempo. Su pareja habla de cuando tengan niños, dando por hecho que ambos quieren, pero para ella ser madre nunca ha sido una prioridad, e incluso es algo que no desea ser. Siente que tener un hijo es una gran responsabilidad que le llevaría a olvidarse de sí misma y expone que lleva algunos años a disposición de los demás, debido a situaciones familiares, en el trabajo y con su pareja.
Este tiempo que ha tenido que cuidar de Argos, se ha dado cuenta de que “¡si sufro tanto con un perro, cómo sería con un hijo!”
Profundizando más en la sesión que tenemos, toma consciencia de que “cuando me cojo un tiempo para mí misma, ocurre algo y tengo que dejarlo” y expresa que ese olvido de sí misma para ocuparse de los demás es algo que siente como una carga, una presión que la aleja de su bienestar tanto emocional como físico.
Sinceramente, este caso, me parece precioso, solo por la calidad humana de la dueña de Argos, que ha querido buscar la explicación de lo que les ocurrió y ha sido sincera consigo misma para llegar a entenderlo. Cuando amamos a un animal, él incondicionalmente forma un todo con nosotros, es como un pack indivisible y no sabemos dónde empieza uno y acaba el otro.
En proyecto LINDA, la hipótesis de trabajo es si los conflictos del dueño, pueden ser la causa de la enfermedad de su animal de compañía. Ya que la otra opción sería que la patología de Argos derivara de sus propios conflictos biológicos. Descarto totalmente, tal vez pecando de falta de rigor científico, que el conflicto fuera de Argos. Un cachorro de 5 meses se me hace improbable que viviera un conflicto de desvalorización de este tipo.
Hay una curiosidad más, que pone la guinda al pastel a este hermoso caso: el microadenoma en la hipófisis que padece la dueña de Argos y que es una respuesta biológica a un conflicto muy concreto: “sentirse demasiado pequeña para nutrir”, para cuidar de un hijo, ya que el aumento de prolactina consecuente al prolactinoma es un intento de su biología para suplir ese estrés que, sin duda, tiene raíces transgeneracionales.
Y además la permite tener menstruaciones irregulares con lo que, la acerca a la infertilidad. Una vez más, nuestra biología apoyando nuestro resentir.
Investigar su árbol genealógico le servirá para tomar consciencia de hechos donde, tal vez, no se pudo atender a los hijos y éstos murieron provocando situaciones dolorosas que se graban en el inconsciente familiar y que pasan a las siguientes generaciones como programas que todos portamos y expresamos en nuestras vidas.
Ella se debate, entre el pulso interno de no tener hijos y la presión de su entorno y pareja para que los tenga. ¡El conflicto está servido! Y la solución pasa por expresar su verdad y sanar sus heridas ancestrales.
Eva Vergara Ucelay, Proyecto LINDA
Proyecto de Investigación sobre la somatización en animales de compañía, http://www.teaming.net/proyectolinda-biodescodificacionenanimales

SALTE DEL PROGRAMA

Somos materia y somos espíritu, tenemos un cuerpo físico denso y otros tantos cuerpos sutiles, somos la suma de una programación biológica, a la vez que disfrutamos de la capacidad de dirigir nuestra consciencia . Esta es la dualidad donde estamos sumergidos: nuestro consciente y nuestro inconsciente generando esa división interna que se proyecta en el exterior.

Siempre que repetimos pensamientos, situaciones tóxicas y rutinas autolimitantes estamos manifestando nuestro programa biológico. Porqué? Porque nadie conscientemente elige repetirse a sí mismo pensamientos negativos que le hagan sentirse incapaz o inseguro, nadie voluntariamente elige vivir situaciones donde experimentar miedo, ira o tristeza, emociones todas que lo que hacen es bajar nuestra frecuencia vibratoria y por consiguiente, nos hacen sentir mal.

Tu programa biológico, es todo lo que tú no eliges:

¿Has elegido tu raza?¿Has elegido tu género?

¿Has elegido el país donde has nacido?¿Has elegido la religión a la que perteneces?

¿Has elegido ser torpe en matemáticas?¿Has elegido tener problemas con el alcohol?

¿Has elegido pelear siempre con tu pareja por las mismas cosas?

¿ Acaso has elegido la enfermedad que padeces?
Antes de nacer, ya nos instalan varios programas, si alguno de nuestros padres ha perdido a un ser querido y no lo ha podido gestionar, inconscientemente, nos adjudicarán el programa de sustituirlo y traer su memoria. Es uno de tantos programas posibles: revivir al que se marchó. Seremos yacientes y no sabremos por qué hablamos tan bajito o evitamos ir a fiestas

Luego al nacer: se instalan el sexo, eres mujer por ejemplo, la religión, cristiana por ejemplo, y la clase social, obrera, por ejemplo.

Tus rasgos físicos animarán a tus familiares a etiquetarte como “guapa” o “fea”.

Y en los 7 primeros años terminarán de acoplarse programas de “pobreza” y escasez, acordes con tu clase social, que determinarán tu relación con el dinero y la forma de conseguirlo,  miedos varios dependiendo de las experiencias tempranas y de los miedos de tus padres (como a las tormentas, a las arañas, etc)  y los límites del Amor, es decir, el amor entre las personas, hasta dónde puede llegar, si se debe expresar, dónde y cómo. Y el pack final, tus cualidades más destacadas: si eres buen estudiante, o no, si eres trabajador, o eres un vago, si eres sociable y simpático o por el contrario eres retraído y arisco,  si odias a los gatos o los adoras, etc

Cuando está completo el software, lo ponemos a rodar y esos programas atraen situaciones que confirman nuestros propios límites, los del Amor, los de nuestra clase social, etc, etc

La personalidad está formada, creemos que somos “Eva”, lo mismo que la medusa cree que es una medusa, pero si desaparece la membrana que la separa del mar, se convierte en agua. Yo creo que soy Eva, me identifico como mujer, española, buena estudiante, sociable pero reservada, sin miedo a los gatos, por suerte!!!

Bien, si no hemos elegido qué religión practicar, ¿por qué nos sentimos heridos porque otra persona practique otra y no ayune los 40 días al año que se debe hacer, por ejemplo? Seguramente, ella tampoco eligió su religión, está en automático, igual que nosotros.

Si no elegimos nacer en este país, ¿por qué ingresar en el ejército y defenderlo de otra persona que nació 10 km más al sur y por ello bajo otra bandera? Evidentemente, él tampoco eligió nacer allí.

Estas son unas de tantas preguntas que nos podemos hacer porque en el momento que te identificas con un programa, entras en confrontación con los que se identifican con otro que no es el tuyo y aparecen todo tipo de conflictos: bélicos, ideológicos, familiares, etc que lo único que hacen es SEPARAR a las personas.

Algo realmente casi imposible porque estamos todos conectados, no estás separado. La ilusión de la separación es tan fuerte, el escenario y el atrezo es tan real que crees que eres una pieza independiente, sin conexión con el engranaje de la Vida.  

Joe Knowbody dice que si hiciéramos preguntas a cada persona del planeta, todos diríamos que queremos paz. Y si todos queremos paz y prosperidad, ¿por qué no se está manifestando eso mismo??

¿Programas, creencias, manipulación de un sistema que nos quiere separados y enfrentados, o todo a la vez????

Juntos podemos crear el mundo que queremos,  separados solo podemos dejar que nuestros programas entren en conflicto los unos con los otros.

La única forma de conocer tus programas es observarte, la autoobservación, el autoconocimiento, para sacarlos a la luz.

Despierta, Empoderate, Observate, la Consciencia es la llave. Recuerda, cuanta mayor consciencia, menos dolor interno

Date cuenta que siempre que decides hacer algo nuevo, que no está en tu programación inconsciente, algo que pensabas que no serías capaz de hacer, o que reprimías por el que dirán o que no te atrevías y un día encuentras el valor para hacerlo, ese día estás derribando los límites de tu propia cárcel mental, ese día tu consciencia se expande y tu voluntad soberana se afianza.

Es como coger los mandos de un avión, que siempre ha volado en piloto automático de Montreal a Madrid. Ahora, si quieres, puedes desviarte y hacer esa parada en París, que siempre has deseado pero nunca estuvo en tu ruta de vuelo.

Y por suerte hay un momento del día, cada día, en que puedes experimentar la sensación de estar sin programas, sin personalidad, sin ego. Es ese primer instante, al despertar, antes de abrir siquiera los ojos, tu mente está en blanco, tu cuerpo relajado, acabas de encender tu biomáquina, y aún no sabe si funciona con windows 7 o windows 10. Es muy fugaz, es como ese segundo, que hay entre dos notas, que parece imperceptible, pero que si le prestas atención, existe, y puedes deleitarte en su silencio, antes de escuchar la siguiente nota. Fíjate, mañana mismo al despertar, antes de abrir los ojos, observa tu paz, tu respiración pausada, tu silencio interior, antes de saber que eres “fulanita” o “menganito” , estate atento porque enseguida, llega el ruido, la tensión, eres alguién, se descargan todos los programas y tu mente es invadida por pensamientos de tareas que “fulanita” tiene que hacer, pagos y compromisos que “menganito” ha adquirido y que apagan de forma abrumadora ese silencio.

Dice Enric Corbera, que no podemos vivir sin programas, pero podemos cancelar aquellos que nos empujen al sufrimiento y sustituirlos por aquellos que nos hagan sentir plenos.

Te animo a Crecer, a englobar todos los colores, no creas que eres solo el rojo y te identifiques con él, porque así te empobreces.

Descubre que eres la Totalidad de la paleta de colores, si te posicionas en uno solo, el resto de los colores pasarán a ser “los demás”, “los opuestos” y ya estás fragmentado, ya estás en dualidad.

 ¡¡¡Descubre quién eres en realidad!!! 

Y cuestionate todo lo que hagas, ¿por qué lo estás haciendo? ¿Por inercia o lo has decidido tú? ¿Estás en automático o tienes los mandos? ¿ Mandan tus programas o utilizas tu Consciencia? ¿Estás en dualidad o en Unidad?

Puedes ver y compartir el video en  Canal Esencia Bio

 

El adulto interior

Todo vibra en el Universo. Todo tiene una energía que vibra a una determinada frecuencia y a través de los descubrimientos de Masaru Emoto, sabemos que el Agua que somos es influida por todos los estímulos que recibimos, ya sea un color, música o palabras que nos dicen.

Una palabra, un alimento, una persona es información, es vibración.

Hay personas que nos transmiten bienestar y otras, en cambio nos ponen tensos.Cuando nosotros entramos en contacto con una determinada información nos hace sentir bien o nos desagrada. Y si podemos elegir, nos acercaremos a aquello que nos complace y nos alejaremos de lo que nos incomoda.

Pero, ¿y si no pudiéramos elegir?, ¿y si nos impusieran una vibración?, ¿y si no tuviéramos opción de escoger qué alimentos comer, qué imágenes ver, qué personas van a convivir con nosotros, independientemente de lo que nos hagan sentir?

¡Tremendo verdad! Pues esto ocurre cuando somos niños.

Venimos a este mundo y entramos en contacto con otras vibraciones, otras energías. Unas armónicas a nosotros, otras no tanto. Otras completamente discordantes con la nuestra. Y la única forma de expresar ese malestar es llorar.

Tal vez te repitan palabras que te dañan, insultos o menosprecios. Tal vez la impaciencia de tus mayores no admita que tú necesites más tiempo para realizar algo, o la tristeza del hogar donde naciste no tolere la alegría que brota dentro de ti.  Tal vez tu sensibilidad sea exquisita y seas expuesto a imágenes o situaciones grotescas, que no entiendes, ni te explican.

¿Qué haces? Te adaptas. Sobrevives. Integras algunas vibraciones y las haces tuyas. Con aquellas que te incomodan, aprendes a lidiar. En esta adaptación, en este sobrevivir e integrar, en este aprender a lidiar es donde se producen nuestras heridas más profundas. Aquellas que marcarán nuestra vida adulta.

Sanar nuestro niñ@ interno, pasa por recordar nuestra vibración original. Cambia las palabras que te hirieron y que ahora te dices a ti mismo. Date el tiempo que necesites para realizar algo. Recuerda la alegría que brotaba dentro de ti. Alimenta tu sensibilidad y disfruta creando aquello que te satisface.

Evidentemente, el mundo alberga un sinfín de vibraciones y no siempre podemos elegir las que nos rodean. Incluso cuando somos adultos, la libertad consiste en decidir cómo quieres interpretar lo que te ha ocurrido.  Y según pienses sobre algo, según gestiones lo que te ocurre, así te sentirás y así vibrarás.

Pero, ¿y si de adultos tampoco pudiéramos elegir?, ¿y si nos impusieran una vibración?, ¿y si no tuviéramos opción de escoger qué alimentos comer, qué imágenes ver, qué noticias escuchar o qué personas nos van a gobernar?

¡Tremendo verdad! Pues esto ocurre cuando somos adultos.

¿Podemos elegir qué alimentos comer? Me gustaría que las naranjas que como no llevaran insecticidas pero en los supermercados no hay de esas. Podemos elegir entre naranjas grandes y pequeñas, de una marca u otra pero todas llevan Imazalil, como pesticida o similares. Y hablo de frutas, si miramos etiquetas de productos procesados, tenemos que ingerir conservantes, colorantes que llevan letras y números además de la alteración genética de los cereales. La otra opción que encuentro es consumir productos ecológicos a mayor precio.

¿Podemos elegir qué imágenes ver? Me gustaría pasear por la calle y no toparme con carteles de publicidad que agredan mi sensibilidad. Tengo que salir a la calle, así que lo único que se me ocurre para ejercer mi poder es hablar aquí sobre ello y expresar lo que pienso.

¿Puedo elegir qué noticias escuchar? Las noticias que se transmiten por televisión son aquellas que te harán sentir impotencia, miedo, rabia, tristeza y desesperanza. Tú no podrás hacer nada por evitar las desgracias que te están contando, con lo cual añadirás la culpa a tu vibración, pero aun así te las cuentan. No te hablan de lo que pasa en el mundo, porque en el mundo pasan muchas cosas hermosas y  buenas que te harán sentir feliz, y estar orgulloso de pertenecer a la humanidad. Puedes cambiar de canal, pero las noticias serán las mismas en todos. También puedes optar por no encender la televisión.

¿Podemos elegir nuestros líderes? Podemos decidir entre varias personas, cuyas facultades más destacadas son hablar elocuentemente y convencer a los oyentes de que él o ella va a solucionar los problemas que llevan siglos sin solucionar. Sin embargo, no hay opción de elegir entre personas capaces y expertas, que tengan la templanza y la sabiduría necesaria y cuyo objetivo sea el bienestar y la evolución de su pueblo. Esas personas existen, pero no son políticos. La única alternativa es no seguir alimentando este sistema de falsa democracia.

Sanar el Ser de Luz que somos, pasa por recordar nuestra vibración original. Cambiar las historias que nos hirieron y que pesan en nuestro inconsciente colectivo. Somos buenos por naturaleza. La belleza, la bondad y la risa nacen con nosotros, nos pertenecen. Alimenta tu percepción y la confianza en tu guía interior. Tu creatividad es necesaria.

¡Despierta! , hazte consciente de tu realidad. Pon tu foco de atención en tu interior y …¡Brilla!

Eva Vergara Ucelay

 

 

Es tiempo de Transformación

Sólo en la Oscuridad puede gestarse la Vida.

La oscuridad de la Tierra acoge las semillas, la oscuridad del útero acoge un nuevo Ser y aquí es donde todo comienza.  Los comienzos y los finales son la misma cosa.  La hoja cae del árbol y parece que es su final, pero es solo el comienzo de una nueva etapa de transformación, en donde dejará de ser hoja para formar parte de algo más grande que ella misma. Dejará atrás sus límites para ser algo más ilimitada de lo que era.

Nosotros necesitamos morir de vez en cuando para dejar atrás nuestros límites y renacer algo más ilimitados de lo que eramos. Nuestros límites los marcamos nosotros cuando aceptamos las creencias que tenemos. Al dar por cierta una creencia la proyectamos en nuestra realidad.  Y si quieres hacer una lista de tus creencias, tan solo tienes que observar tu realidad inmediata: tus relaciones, tu salud, tu economía, tu bienestar.

Las creencias crean.

Si quieres crear tu realidad, has de empezar por cambiar tus creencias. Pero no es algo que nos salga natural. A la hoja si, cuando está preparada, se suelta del árbol. Y cambia completamente su realidad. Ella sabe que si sigue aferrada al árbol, nada cambiará. Ha de intentar hacer otra cosa distinta y elige la muerte.

La muerte es una arcano mayor que simboliza la transformación profunda de la persona. Romper con las programaciones infantiles, lo que era ley para nuestro clan y dejar atrás la seguridad del grupo no es algo que salga natural. A la hoja si, cuando llega el Otoño, todo acompaña para tomar la decisión. Todo huele a “dejar marchar”. Es una vibración en el aire. Todo el bosque vibra en naranja y marrón. Preparándose para entrar en la Oscuridad del invierno.

Y solo en la Oscuridad puede gestarse la Vida.

Emula a la hoja y muere como Ser pasivo e irresponsable de tu realidad. Es tiempo de transformación profunda en la Humanidad.

Eva Vergara Ucelay

 

 

 

 

 

 

 

LAS FLORES TAPABAN TU NOMBRE

El día 6 es tu cumpleaños Abuela y ayer fui a llevarte flores en el día de Todos los Santos.

Recuerdo que cuando era niña, las visitas al cementerio se me hacían algo tedioso y triste, pero conforme he ido creciendo y sabiendo a lo que iba a ese lugar, mi experiencia se ha transformado en algo placentero y diría que incluso necesario.

Al ir metiendo las flores en el pequeño hueco que adorna el nicho voy pensando cómo te gustaría que las colocara y me doy cuenta de que estoy sonriendo. De que por todo mi cuerpo siento una sensación de bienestar que me embarga y que se derrama en esa sonrisa. Cuando pienso en ti, no cabe otra emoción que el Amor.

Te recuerdo nítidamente,  con tus gafas grandotas que ampliaban el color castaño de tus ojos. Tu delantal, hecho de retales de camisas de papá y tus zapatillas de estar en casa. Atareada siempre, ocupándote de todos nosotros, de que no pasáramos frío en la calle, de que no tuviéramos hambre. Y me pregunto cómo pudiste transmitirme tanto cariño.

Conozco tu historia, y sé que pasaste penalidades desde muy jovencita. La separación de tu familia siendo una niña, el irte a servir a una casa desconocida de adolescente, una guerra,…Pero no dejaste que los sinsabores de la Vida llegaran a apoderarse de tu alma.

Celebro tu cumpleaños, porque celebro haberte conocido. No puedo echarte de menos si formas parte de mi misma y te encuentro en cada gesto.

Y solo quiero, con estas palabras, honrar tu memoria, decirte que no te olvido, que la Luz sea contigo y que las flores tapaban tu nombre, de tantas como había.

Eva Vergara Ucelay

UNA ESPONJA QUE FLOTA EN UN MAR

“Todos los bebés nacen con tres “cositas” que nadie ve, pero que están ahí: una esponja que flota en un mar, unas alas y una gran biblioteca”

Así empieza uno de los capítulos del libro “Todos los niños heridos”. La esponja no es más que nuestro inminente cerebro absorbiendo información, sobretodo la prioritaria para sobrevivir, y que flota en el poético mar del líquido cefalorraquídeo.

Esta magnífica maquinaria tiene un hambre insaciable durante la infancia. Los estímulos aumentan las conexiones entre neuronas, creando nuevos circuitos cerebrales en el proceso de aprendizaje. Y según la teoría de las podas sinápticas , cerrando otros por desuso. Así se va conformando nuestra programación. Los guías de esta increíble estimulación, tanto cognitiva como sensorial, y de esta poda son nuestros padres y sus propias esponjas.

Hay una función que aprenderemos muy temprano y que nos hará sufrir enormemente: COMPARAR.

Comparar es examinar dos o más cosas para ver sus diferencias y semejanzas. Y del verbo “comparare”, en latín, deriva “comprar”. ¡Qué curioso! Pues una vez cotejamos dos cosas, te decides por una y la adquieres.

Y esto está muy bien en el mercado. Pero no somos mercancía. Y cuando se aplica a personas en vez de a cosas, siempre hay una que sale perdiendo y otra que queda por encima.

Normalmente no te comparan para resaltar tu virtud, sino para resaltar la de otro y que tú te esfuerces en alcanzarla. Si te comparan con tu hermano más simpático, o con tu hermana más estudiosa, varios agujeritos de tu esponja quedarán “tocados y hundidos”. El resultado de una comparación siempre será una desvalorización. Nuestro valor como personas se cuestiona y dejamos de vernos como un Ser Único e Incomparable.

¿La responsabilidad de nosotros como adultos? Sanar nuestro niño devaluado. Ser conscientes de nuestros pensamientos automáticos cuando salimos perdiendo al compararnos con el vecino y su coche deportivo, o cuando nos sentimos feas frente a la actriz de moda. Ese pensamiento arraigó en nuestra mente cuando eramos niños y a lo largo de los años se ha ido fortaleciendo. Pero toda programación automática se resuelve con la mirada de tu consciencia.

¿La responsabilidad de nosotros como padres? Sanar nuestro niño interno. Solo una esponja llena de pensamientos sanos puede estimular y alimentar, de forma benéfica la esponja de nuestros seres más queridos. Recuerda que no puedes sembrar nada que tú no tengas creciendo en tu interior.

Eres un Ser Único e Irrepetible y lo mejor de todo es que tú decides lo que habita en tu esponja, quiero decir, en tu mente.

Eva Vergara Ucelay

EL ANIMAL DE REEMPLAZO

Hay un fenómeno en los seres humanos que se llama “el niño de reemplazo”. Este término lo utilizó Maurice Porot, un psiquiatra francés, para referirse a aquellos hijos que nacen al poco tiempo de que su madre haya sufrido un aborto o haya perdido a su bebé al nacer o bien con unos pocos meses o años de vida. Después de este gran sufrimiento, la madre queda de nuevo embarazada y tiene lo que se llama un “hijo de reemplazo”, ya que inconscientemente, ese nuevo niño viene a sustituir al que murió, y del que no se ha podido hacer el duelo.

Vincent Van Gohg y Salvador Dalí son ejemplos famosos de hijos de reemplazo.

He visto muchas veces en consulta esto mismo con los animales.

Acaba de morir el perrito de la familia, y enseguida alguien trae a casa un cachorro para “calmar” el dolor de la pérdida. A veces incluso el nuevo cachorro es muy parecido al que falleció, en un intento de “dar el cambiazo” y aquí no ha pasado nada. No es raro que al nuevo miembro se le bautice con el mismo nombre y se le compare con él.

También he visto con frecuencia que un animal sustituye un aborto de una pareja joven.

A los seres humanos nos cuesta mucho enfrentar la muerte. Y estas acciones son totalmente comprensibles, sin embargo hemos de tomar consciencia de que todo tiene sus consecuencias. En su libro, Maurice Porot dio a conocer que los “hijos de reemplazo”presentaban dificultades en su vida porque no se sentían amados por quienes eran, o la confusión de no saber el lugar que ocupaban, les bloqueaba en sus carreras profesionales. Otros presentaban enfermedades inmovilizantes (como se detalla en el libro “El sindrome del Yaciente” del Doctor Salomon Sellan) y la alegría y el placer eran algo que no alcanzaban a sentir ya que portaban esa información de dolor y duelo que marcaba su existencia.

El sentido de la vida que otorgamos al nuevo miembro de la familia tiene en sí el propósito inconsciente de sustituir la compañía y el afecto del que se marchó. Y por tanto ese animal carga con una memoria inconsciente que empapará su forma de comportarse y su vitalidad. Somatizando síntomas o enfermedades que no le corresponden. En realidad cargamos a un individuo con una misión e impedimos que libremente él manifieste y desarrolle la suya.

Os animo a hacer el duelo de nuestros queridos amigos peludos. A nadie nos gusta sentir nuestro cuerpo invadido por la tristeza y la impotencia de verles marchar, pero son las emociones que acompañan las pérdidas. Antes hablaba de “dar el cambiazo” y aquí no ha pasado nada, pero sí, sí ha pasado. Nuestro fiel amigo ha muerto y se merece un respeto. Se merece que estemos tristes el tiempo que necesitemos estarlo. Se merece que lloremos y le echemos de menos.

Así como un nuevo cachorro se merece un nombre especial para él y venir a casa para ocupar su lugar, no para cubrir el hueco de otro.

Eva Vergara Ucelay

Los animales como maestros del Aquí y del Ahora

Elegí estudiar veterinaria seguramente por un incidente que viví de niña: de camino al colegio un gran perro blanco apareció en la calle, todo ensangrentado, tambaleándose y con la mirada perdida, seguramente por el impacto recibido de algún coche. En esa época, los perros de las fábricas andaban sin collares, ni dueños, salían de paseo y volvían a la nave para comer y dormir. Y este valiente debía ser uno de ellos. Yo gesticulaba y lloraba pidiéndole a mi madre que fuéramos a socorrerle. Pero ella tenía miedo de su reacción y sin soltarme de la mano aceleró el paso mientras, para intentar calmarme, me decía: “ahora viene la policía y le lleva al médico de animales”.

Después de 20 años como veterinaria, echo la vista atrás y pienso que si estudié esta carrera para ayudar a los animales, he de confesar que ha ocurrido justo lo contrario: ellos me han ayudado a mí a comprender el juego de la vida y la muerte.

No es un tema del que nos guste hablar, pero hablar de vida sin hablar de muerte, no tiene sentido. Ambas vienen juntas y no es posible la una sin la otra. Y los animales lo saben. Por eso afrontan la vida con tanta ilusión, para ellos es un juego muy serio. Buscar la pelota o atrapar la mosca se convierten en actividades que requieren su presencia al 100%, sus 5 sentidos están Aquí y Ahora y no les vas a convencer de que hay algo más importante que vivir este preciso momento.

Da igual que el frío sea tan intenso que se vea la respiración o que el calor derrita el asfalto de la carretera…es hora del paseo, hora de seguir el rastro de un intruso, hora de marcar el territorio exhaustivamente (un trabajo arduo y a veces ineficaz, pero hay que hacerlo, cada día, varias veces), hora de acicalarse y limpiar el sedoso pelaje y se entregan con pasión. Y lo único que puede hacerles perder interés es que se sientan enfermos, en cuyo caso escuchan su cuerpo y respetan la necesidad de descanso, de ayuno, como grandes maestros que son, conectados con su sabiduría interior.

Porque viven la Vida, cuando llega la hora de marcharse, no hay drama. No hay miedo. Saben que todo irá bien. Que nada de lo que han vivido se perderá, que ha merecido la pena esta experiencia el tiempo que les haya regalado la Madre Naturaleza, esa madre que ahora, en su partida, les espera y les acoge.

Un gran error que se comete con los animales es humanizarlos. A menudo escucho que “Pipa” rompió el sofá por venganza o que “Max” se orinó porque tiene mala leche, pero son incapaces de albergar rencor o resentimiento y mucho menos 2 días después del castigo. Agreden para protegerse o por miedo, orinan para marcar su territorio o por ansiedad, pero no hay una “mala intención” oculta tras un comportamiento totalmente biológico. Las malas y las buenas intenciones son producto de nuestra mente humana que califica y clasifica todo y por eso ellos no saben lo que es la culpabilidad, porque nunca se juzgan a sí mismos, lo que ocurrió se acepta sin buscar culpables. Por eso cuando mueren ni cargan resentimiento, ni culpabilidad, ni todas esas emociones cultivadas por nuestra mente humana, y así, tan ligeros de peso, se les puede ver expirar su último aliento en paz consigo mismos y en paz con el mundo.

Y a la hora de demostrar su cariño...incondicionales hasta la médula. Lo harán sin esperar que les sea correspondido.

 

Caín y Abel y el club del quinto cerdito.

Nuestra biología solo tiene dos lados. El lado izquierdo y el derecho. La lateralidad, en Biodescodificación, es un tema importante pues dependiendo del lado donde se somatice la patología, el conflicto implicará a unas u otras personas.

En el caso de los diestros, el lado izquierdo habla del vínculo entre padres e hijos y el derecho de nuestra relación con los colaterales. Para los zurdos es al revés.

Por tanto todo nuestro universo relacional se puede resumir en:

  • asuntos entre generaciones: con papá/mamá o con mis hijos (yo en el papel de padre/madre).
  • asuntos con colaterales.

¿Qué es un colateral? Me encanta esta palabra.

Un colateral es un contemporáneo, alguien que pertenece a la misma generación: un hermano, la pareja, un amigo; y cualquier conflicto que tengamos con ellos, lo manifestaremos en el lado derecho (los diestros).

Caín y Abel eran colaterales. Y en toda relación entre hermanos siempre hay un Caín y un Abel. Tal vez no lleguen a matarse, pero siempre existe un desequilibrio. ¿Por qué? Por el club del quinto cerdito.

El club del quinto del cerdito era un club secreto hasta que Marc Frechet lo descubrió. Y la verdad nos hizo un favor a todos nosotros. Marc Frechet era un psicólogo francés y le pidió a un granjero que numerase los cerditos según iban naciendo. El experimento que llevó a cabo consistía en seleccionar los cerditos que nacieron en quinto lugar y una vez adultos cruzarlos entre sí. Durante varias generaciones con este proceder pudo observar que la madre favorecía instintivamente al que ocupaba su mismo lugar, es decir, el que había nacido también en quinta posición. Hoy sabemos que el grado de hermandad, como se llama en Biodescodificación, es totalmente real. Y que no hace falta tener cinco hijos para comprobarlo, ya que los números a partir del 3, vuelven a iniciar otro ciclo, de tal manera que el quinto, sería de nuevo el segundo.

1 2 3

4 5 6

7 8 9

Un padre, cuyo número de hermandad es 1, favorecerá instintivamente a su primogénito, y si tiene más de 3, favorecerá también al cuarto. Los segundos y quintos tendrán la misma suerte con el parental que comparte su número de hermandad.

Visto desde la biología, es más fácil aceptar que uno de tus padres tenga preferencia por uno de tus hermanos, pues es un programa inconsciente. Ni siquiera ellos saben que pertenecen al mismo club, aunque tú seguramente te lo olieses al ver cómo se miraban y lo bien que se entendían. ¡No es que no te quiera! Es que su inconsciente le empuja a velar por su homólogo.

¿Qué pasa con Caín? Su historia siempre se cita cuando hablamos de envidia. Daros cuenta que nunca vamos a tener envidia intergeneracional. Si sentimos esa emoción, por primera vez, será siempre envidia de nuestros hermanos. Envidia porque ellos tienen algo que nosotros no tenemos. Y ese algo no es nada material, es el favor de un padre. Favor del que nosotros carecemos o creemos carecer.

Me vais a permitir que siga exculpando a los primeros miembros de la humanidad. En otro artículo ya absolvimos a Eva de su pecado. Y hoy toca sanar la herida de Caín. A mí me parece que ni Abel era tan bueno, ni Caín tan malo. Pero, ¿cómo se puede matar a un hermano? No hay nadie más que pueda sustraerte la atención de tus padres (las personas más importantes en la vida de un niño, completamente dependiente de ellos). No hay nadie más al que se pueda desear que desaparezca, sobretodo si su ofrenda es alabada y la tuya despreciada, como le pasó a Caín.

Permitamos esta emoción en nuestro cuerpo y seamos conscientes de ella, sin el filtro de la moralidad. Pensemos en nuestras hermanas y hermanos y seguro que podemos sentir esa incómoda sensación física, a la que hemos bautizado con el nombre de “envidia”.

En realidad, todos pertenecemos a algún club. Tal vez nuestra madre tirase por nuestro hermano mayor, pero nosotros disfrutábamos de la cálida mirada de nuestro padre. Y esto igualmente, no pasaba desapercibido para nuestro hermano. Dar luz a estos violentos y perturbadores instantes, donde deseábamos la inexistencia de nuestros herman@s permite sanar ese sentimiento. Y si nosotros sanamos, todo el sistema sana. Generación tras generación, hasta llegar al Caín que todos llevamos dentro. Esta nueva consciencia libera a la Humanidad entera.

Desde aquí, desde Evaluziona, mi gratitud a Caín que nos mostró a tod@s lo que es la envidia y cómo no gestionarla:)

Eva Vergara Ucelay