El adulto interior

Todo vibra en el Universo. Todo tiene una energía que vibra a una determinada frecuencia y a través de los descubrimientos de Masaru Emoto, sabemos que el Agua que somos es influida por todos los estímulos que recibimos, ya sea un color, música o palabras que nos dicen.

Una palabra, un alimento, una persona es información, es vibración.

Hay personas que nos transmiten bienestar y otras, en cambio nos ponen tensos.Cuando nosotros entramos en contacto con una determinada información nos hace sentir bien o nos desagrada. Y si podemos elegir, nos acercaremos a aquello que nos complace y nos alejaremos de lo que nos incomoda.

Pero, ¿y si no pudiéramos elegir?, ¿y si nos impusieran una vibración?, ¿y si no tuviéramos opción de escoger qué alimentos comer, qué imágenes ver, qué personas van a convivir con nosotros, independientemente de lo que nos hagan sentir?

¡Tremendo verdad! Pues esto ocurre cuando somos niños.

Venimos a este mundo y entramos en contacto con otras vibraciones, otras energías. Unas armónicas a nosotros, otras no tanto. Otras completamente discordantes con la nuestra. Y la única forma de expresar ese malestar es llorar.

Tal vez te repitan palabras que te dañan, insultos o menosprecios. Tal vez la impaciencia de tus mayores no admita que tú necesites más tiempo para realizar algo, o la tristeza del hogar donde naciste no tolere la alegría que brota dentro de ti.  Tal vez tu sensibilidad sea exquisita y seas expuesto a imágenes o situaciones grotescas, que no entiendes, ni te explican.

¿Qué haces? Te adaptas. Sobrevives. Integras algunas vibraciones y las haces tuyas. Con aquellas que te incomodan, aprendes a lidiar. En esta adaptación, en este sobrevivir e integrar, en este aprender a lidiar es donde se producen nuestras heridas más profundas. Aquellas que marcarán nuestra vida adulta.

Sanar nuestro niñ@ interno, pasa por recordar nuestra vibración original. Cambia las palabras que te hirieron y que ahora te dices a ti mismo. Date el tiempo que necesites para realizar algo. Recuerda la alegría que brotaba dentro de ti. Alimenta tu sensibilidad y disfruta creando aquello que te satisface.

Evidentemente, el mundo alberga un sinfín de vibraciones y no siempre podemos elegir las que nos rodean. Incluso cuando somos adultos, la libertad consiste en decidir cómo quieres interpretar lo que te ha ocurrido.  Y según pienses sobre algo, según gestiones lo que te ocurre, así te sentirás y así vibrarás.

Pero, ¿y si de adultos tampoco pudiéramos elegir?, ¿y si nos impusieran una vibración?, ¿y si no tuviéramos opción de escoger qué alimentos comer, qué imágenes ver, qué noticias escuchar o qué personas nos van a gobernar?

¡Tremendo verdad! Pues esto ocurre cuando somos adultos.

¿Podemos elegir qué alimentos comer? Me gustaría que las naranjas que como no llevaran insecticidas pero en los supermercados no hay de esas. Podemos elegir entre naranjas grandes y pequeñas, de una marca u otra pero todas llevan Imazalil, como pesticida o similares. Y hablo de frutas, si miramos etiquetas de productos procesados, tenemos que ingerir conservantes, colorantes que llevan letras y números además de la alteración genética de los cereales. La otra opción que encuentro es consumir productos ecológicos a mayor precio.

¿Podemos elegir qué imágenes ver? Me gustaría pasear por la calle y no toparme con carteles de publicidad que agredan mi sensibilidad. Tengo que salir a la calle, así que lo único que se me ocurre para ejercer mi poder es hablar aquí sobre ello y expresar lo que pienso.

¿Puedo elegir qué noticias escuchar? Las noticias que se transmiten por televisión son aquellas que te harán sentir impotencia, miedo, rabia, tristeza y desesperanza. Tú no podrás hacer nada por evitar las desgracias que te están contando, con lo cual añadirás la culpa a tu vibración, pero aun así te las cuentan. No te hablan de lo que pasa en el mundo, porque en el mundo pasan muchas cosas hermosas y  buenas que te harán sentir feliz, y estar orgulloso de pertenecer a la humanidad. Puedes cambiar de canal, pero las noticias serán las mismas en todos. También puedes optar por no encender la televisión.

¿Podemos elegir nuestros líderes? Podemos decidir entre varias personas, cuyas facultades más destacadas son hablar elocuentemente y convencer a los oyentes de que él o ella va a solucionar los problemas que llevan siglos sin solucionar. Sin embargo, no hay opción de elegir entre personas capaces y expertas, que tengan la templanza y la sabiduría necesaria y cuyo objetivo sea el bienestar y la evolución de su pueblo. Esas personas existen, pero no son políticos. La única alternativa es no seguir alimentando este sistema de falsa democracia.

Sanar el Ser de Luz que somos, pasa por recordar nuestra vibración original. Cambiar las historias que nos hirieron y que pesan en nuestro inconsciente colectivo. Somos buenos por naturaleza. La belleza, la bondad y la risa nacen con nosotros, nos pertenecen. Alimenta tu percepción y la confianza en tu guía interior. Tu creatividad es necesaria.

¡Despierta! , hazte consciente de tu realidad. Pon tu foco de atención en tu interior y …¡Brilla!

Eva Vergara Ucelay

 

 

Es tiempo de Transformación

Sólo en la Oscuridad puede gestarse la Vida.

La oscuridad de la Tierra acoge las semillas, la oscuridad del útero acoge un nuevo Ser y aquí es donde todo comienza.  Los comienzos y los finales son la misma cosa.  La hoja cae del árbol y parece que es su final, pero es solo el comienzo de una nueva etapa de transformación, en donde dejará de ser hoja para formar parte de algo más grande que ella misma. Dejará atrás sus límites para ser algo más ilimitada de lo que era.

Nosotros necesitamos morir de vez en cuando para dejar atrás nuestros límites y renacer algo más ilimitados de lo que eramos. Nuestros límites los marcamos nosotros cuando aceptamos las creencias que tenemos. Al dar por cierta una creencia la proyectamos en nuestra realidad.  Y si quieres hacer una lista de tus creencias, tan solo tienes que observar tu realidad inmediata: tus relaciones, tu salud, tu economía, tu bienestar.

Las creencias crean.

Si quieres crear tu realidad, has de empezar por cambiar tus creencias. Pero no es algo que nos salga natural. A la hoja si, cuando está preparada, se suelta del árbol. Y cambia completamente su realidad. Ella sabe que si sigue aferrada al árbol, nada cambiará. Ha de intentar hacer otra cosa distinta y elige la muerte.

La muerte es una arcano mayor que simboliza la transformación profunda de la persona. Romper con las programaciones infantiles, lo que era ley para nuestro clan y dejar atrás la seguridad del grupo no es algo que salga natural. A la hoja si, cuando llega el Otoño, todo acompaña para tomar la decisión. Todo huele a “dejar marchar”. Es una vibración en el aire. Todo el bosque vibra en naranja y marrón. Preparándose para entrar en la Oscuridad del invierno.

Y solo en la Oscuridad puede gestarse la Vida.

Emula a la hoja y muere como Ser pasivo e irresponsable de tu realidad. Es tiempo de transformación profunda en la Humanidad.

Eva Vergara Ucelay

 

 

 

 

 

 

 

LAS FLORES TAPABAN TU NOMBRE

El día 6 es tu cumpleaños Abuela y ayer fui a llevarte flores en el día de Todos los Santos.

Recuerdo que cuando era niña, las visitas al cementerio se me hacían algo tedioso y triste, pero conforme he ido creciendo y sabiendo a lo que iba a ese lugar, mi experiencia se ha transformado en algo placentero y diría que incluso necesario.

Al ir metiendo las flores en el pequeño hueco que adorna el nicho voy pensando cómo te gustaría que las colocara y me doy cuenta de que estoy sonriendo. De que por todo mi cuerpo siento una sensación de bienestar que me embarga y que se derrama en esa sonrisa. Cuando pienso en ti, no cabe otra emoción que el Amor.

Te recuerdo nítidamente,  con tus gafas grandotas que ampliaban el color castaño de tus ojos. Tu delantal, hecho de retales de camisas de papá y tus zapatillas de estar en casa. Atareada siempre, ocupándote de todos nosotros, de que no pasáramos frío en la calle, de que no tuviéramos hambre. Y me pregunto cómo pudiste transmitirme tanto cariño.

Conozco tu historia, y sé que pasaste penalidades desde muy jovencita. La separación de tu familia siendo una niña, el irte a servir a una casa desconocida de adolescente, una guerra,…Pero no dejaste que los sinsabores de la Vida llegaran a apoderarse de tu alma.

Celebro tu cumpleaños, porque celebro haberte conocido. No puedo echarte de menos si formas parte de mi misma y te encuentro en cada gesto.

Y solo quiero, con estas palabras, honrar tu memoria, decirte que no te olvido, que la Luz sea contigo y que las flores tapaban tu nombre, de tantas como había.

Eva Vergara Ucelay