LA CREENCIA

La creencia es una de las fuerzas mágicas que crean nuestra realidad, y digo una de ellas porque en este aprendizaje de ser co-creadores de nuestro mundo vamos oyendo muchas opiniones de otros co-creadores, que no es que estén equivocadas, si no que tal vez, sean verdades parciales de una verdad mayor.

He escuchado decir que son nuestros pensamientos los que crean nuestra realidad, he escuchado también que el combustible de la creación son nuestras emociones e incluso, los más activistas defienden los actos como origen de todo cambio. A mi parecer, el caldero de la realidad se va cocinando a fuego lento, mezclando distintos ingredientes que más tarde no podrán distinguirse los unos de los otros.

En esta ocasión, me gustaría hablar de uno de esos ingredientes: las creencias.

Decir “Yo Creo”, acoge ambos significados, tanto el de Creer, como el de Crear. Por tanto, las creencias son muy importantes en este aspecto. Y tenemos que preguntarnos si nuestras creencias están creando algo que es satisfactorio, en cuyo caso, las dejaremos como están. Pero en caso contrario, tendremos que sanearlas.

¿Alguien se ha llegado a cuestionar sus creencias? ¿Os habéis preguntado de dónde vienen? ¿Si hubierais nacido en otro continente, en otro país, en otra familia, tendríais las mismas creencias? ¿Son tuyas o heredadas?

Si tus creencias, no son tuyas, si no que es una Verdad Incuestionable porque lo cree todo el mundo, entonces no tienes nada que hacer. Seguirás en la misma Realidad de siempre pues tus creencias la perpetúan. Ellas son dueñas de ti. Te poseen. Es entonces cuando la creencia se transforma en tu límite. No puedes ir más allá.  Ella te lo impide.

Es el caso de todas las frases que nos repitieron insistentemente de niñ@s : “para ser alguien hay que esforzarse mucho”, “tú no vales para estudiar”, “no tienes gracia para bailar”, “no se te da bien la cocina”, “eres un desastre con el volante”, etc

Y a nivel global, son todas aquellas consignas, que los medios de comunicación se encargan de repetir hasta la saciedad: “hay escasez de agua y alimentos”, “el mundo es peligroso y violento”, “las enfermedades asolan el planeta”, “la energía es un bien escaso y hay que pagar un alto precio por ella”.

Si en cambio tu eres el dueño de tus creencias, podrás cambiarlas, puesto que tú las has elegido.Y entonces, serán tus herramientas. Podrás utilizarlas. Cuando deseas crear determinadas cosas y tus herramientas no son las más adecuadas, debes cambiarlas por otras más precisas que te ayuden a conseguir tu propósito.

Elegir Conscientemente nuestras creencias es señal de madurez, pero también de inteligencia. Puesto que cuestionarse algo es la razón de ser de la Humanidad. Véase Eva cuestionando por qué no podía comer del Árbol del Bien y del Mal y si podía del resto de árboles.

Os animo entonces, tanto a nivel personal, con vuestras creencias limitantes que os encapsulan en ser de una determinada forma, cuando quisierais ser de otra; como a nivel global a cuestionaros, si es cierto lo que os venden, y sobretodo a Elegir Conscientemente vuestras creencias para que el mundo que Creeis con ellas, sea de vuestro agrado.

Eva Vergara Ucelay